Turismo senior más seguro
El Consell respalda la implantación de una red de desfibriladores para mejorar el producto turístico
El turismo senior es uno de los segmentos de mercado con más proyección. Gran parte de los esfuerzos que se han hecho en materia turística durante los últimos años se han centrado en, precisamente, atraer su atención. La implantación del 'nórdic walking' es un buen ejemplo. También los viajes del Imserso. De ahí la importancia de la iniciativa Menorca cardioprotegida que se presentó ayer en Maó: la implantación de una red de desfibriladores en la Isla que aporte valor añadido al producto turístico.
Se trata ésta de una iniciativa privada que cuenta con el beneplácito del Consell Insular. El conseller de Turisme, Lázaro Criado, recordó que la idea «es diferenciar Menorca de otros destinos». Según expresó, la implantación de dicha red «mejoraría la asistencia sanitaria de los ciudadanos» al mismo tiempo «que otorgaría ventajas competitivas a la Isla».
Telefónica Salud, la empresa que apadrina la idea, se encarga de instalar los desfibriladores y de su mantenimiento. Al igual que sucede con los aparatos de telefonía fija, los usuarios -que en este caso pueden ser empresas o instituciones- sólo abonan un alquiler mensual que varía en función del equipo contratado.
«El Sistema Integral de Cardioprotección (SIC) tiene una gran potencialidad en todos los sentidos», aseguró el director general de esta empresa, Sergio Rodríguez. Potencialidad que, en el caso de Menorca, pasa por la mejora del producto turístico.
A diferencia de otros sistemas más complejos, el Sistema Integral de Cardioprotección (SIC) que se presentó ayer en Maó es de fácil manejo. Tal y como explico su director general, Sergio Rodríguez, tres horas de formación son suficientes «para que lo pueda manejar todo el mundo». Un sistema que, además, reduce hasta un setenta por ciento la probabilidad de fallecer por un infarto inesperado.
En este sentido, el director general de Telefónica Salud recordó que cada año fenecen en España cerca de 25.000 personas por muerte súbita. Asimismo, apuntó también que la tasa de supervivencia sube «espectacularmente» cuando el enfermo cuenta con un desfibrilador cerca.
